Paola's profilePaolaPhotosBlogListsMore Tools Help

Video

No content has been added yet.

Sodamaníacos

 
Ya he mencionado...  mi fanatismo por Soda Stereo, pero algo que me hace dudar sobre mi estabilidad psíquica es el hecho de utilizar frases de esta banda en mi vocabulario cotidiano.
Por ejemplo, con mi amiga Salomé, con quien comparto (además de una buenísima onda) la Sodamanía, cada vez que chateamos por MSN, cosa que solemos hacer de noche, cuando nos despedimos, no nos deseamos ni dulces sueños, ni que duermas con los angelitos, y todas esas cosas tradicionales, sino que nos deseamos "SUEÑOS STEREO", me pregunto: ¿eso es normal?, ¿acaso padesco de una extraña enfermedad provocada por un exceso de Soda en mi sistema?. No lo sé.
Para mi Buenos Aires (ciudad a la que amo) no es Buenos Aires, para mi es la "Ciudad de la Furia"; "de Música Ligera" es mi himno; "Imágenes Retro" es la historia de una parte de mi vida, que por suerte dejé en el pasado; "Un Millón de Años Luz" es lo más cerca que me gusta estar de mi casa; "Entre Canivales" siento que se vive en esta "ciudad de la Furia"; de una personita muy importante en mi vida setí que "Ella Usó mi Cabeza como un Revólver"; no tengo ropa sino que tengo "Un Misil en mi Placard"; cuando me decribo, me gusta decir que soy como una "Ameba"; más que el dulce de leche, me gusta la "Crema de Estrellas"; cuando algo no me sale, lo primero que digo es: "Fue"; cuando estoy aburrido me agarro unas "Sobredosis de TV". Y así podría seguir "1990" años...
 
 
 
... Como verán no soy la única enferma mental de la ciudad de la furia
 
 
 
 
!
 
 
 

El duro oficio de ser mujer o Enferma, anormal,fallada

TODO POR AMOR


Grace Kelly contaba que siempre había soñado con ser actriz. Tanto, que a pesar de la oposición de sus padres —un matrimonio irlandés muy religioso— a finales de la década del cuarenta, con menos de veinte años, se fue a probar suerte a New York. (¿Leyeron? Dije sola. En la década del cuarenta. Y a New York).

Dos años después de ese viaje, Grace Kelly ya era famosa, y filmaba su tercera película, Mogambo, por la que ganó su primer premio de la academia como actriz de reparto. Y eso fue sólo el principio. Siguieron varias películas con Alfred Hitchcock (La ventana indiscreta y Atrapa al ladrón, por ejemplo) o La Angustia de Vivir con Bing Crosby por la que se llevó un segundo
Oscar; esta vez como actriz principal. (¿Leyeron? Dos Oscars antes de los veinticinco).

Pero como todos saben, ese mismo año —su mejor año— Grace Kelly dejó el cine para siempre. En una fiesta conoció al heredero de la corona monegasca, el príncipe Rainiero, su futuro marido, y abandonó su carrera para formar una familia en otro país. Y cuando digo todo, es todo. Porque una cosa es dejar un trabajo de secretaria y la casita materna, y otra muy distinta es dejar de ser la musa de Alfred Hitchcock para ponerse una coronita en el centro de Europa.

Sin embargo, a pesar de que hoy ya no es habitual, en esa época, dejar la carrera para formar una familia no era ninguna proeza. Era la norma. Las mujeres que trabajaban en una oficina, por ejemplo, no estaban muy bien vistas. Trabajar era vulgar; era para chicas de clase media o clase media baja que en general terminaban como amantes de sus propios jefes porque nadie las tomaba en serio. Las mujeres de buena familia no trabajaban y menos en una oficina. Como mucho eran maestras hasta que se casaban, se dedicaban a su familia y eran felices con el último modelo de lavarropas y los primeros tupperwares.

El apartamento, una de las mejores películas de Billy Wilder, cuenta la historia de una chica adorable —Shirley McLaine— que trabaja como ascensorista en una gran empresa. Hoy, medio siglo después, parece una comedia sencilla, pero en esa época reflejo la complicada realidad de las mujeres jóvenes de clase media que tenían que trabajar para subsistir. Fue, para las espectadoras, el espejo triste y arrugado de la amante que pasa sola las fiestas o que espera en vano al lado del teléfono.

Por primera vez se habló sobre la triste vida de esas asistentes, del asedio de los ejecutivos, de la dificultad que tenían para ser tratadas con respeto (los ejecutivos les hacían chistes sexistas y ofensivos, muchos ni siquiera las llamaban por su nombre y algunos les tocaban la cola con impunidad), la imposibilidad de acceder a trabajos calificados y el destino irreductible, inequívoco, fatal de terminar como amante descartable y solitaria de un hombre felizmente casado con otra mujer. Eran, paradójicamente, mujeres que —al contrario de Grace Kelly— querían dejar todo por amor, pero el amor no las quería a ellas.

Las chicas de familias acomodadas, por el contrario, en vez de trabajar, iban a la universidad. Pero no iban a estudiar y mucho menos a concretar sus ansiados sueños de ser profesional. Iban a buscar marido. En este caso, la dinámica era inversa: las estudiantes no sacrificaban su carrera para casarse. Sino que para poder casarse, se sacrificaban haciendo una carrera. En ambos casos la carrera era el sacrificio. Pero en el primero, lo terrible era dejarla. Y en el segundo, tener que hacerla.

Hoy en día, el axioma es igual de complejo. Aunque lo neguemos, existe un prejuicio intrincado e injusto que no deja a una sola mujer bien parada. Las que dejan de trabajar para criar hijos nos parecen holgazanas que se dan la gran vida mirando televisión y haciendo pilates durante todo el día, y las que trabajan a jornada completa y dejan a sus hijos con una niñera nos resultan madres abandónicas que tuvieron un hijo de puro capricho. (¿Leyeron? Dije holgazanas. Dije abandónicas)

Sin ir más lejos, en vez de comedias de Billy Wilder, hoy hay revistas enteras dedicadas a investigar qué clase de madre son las actrices de Hollywood o las cantantes pop. Si dejan de trabajar para criar hijos las persiguen para sacarles fotos con ojeras y el jogging enchastrado de papilla, y si siguen trabajando, las acusan de madres egoístas y dejadas. El público les pide que sean Grace Kelly y Shirley Mc Laine al mismo tiempo. Princesa y ascensorista. Madre y trabajadora. Y que sean buenas en ambas cosas también.

Hoy en día, casi cincuenta años después de El apartamento y La ventana indiscreta todavía no encontramos el término medio. Las que dejan de estudiar por trabajo son tontas, las que dejan de trabajar por sus hijos son vagas, las que dejan a sus hijos para poder trabajar son egoístas, las que dejan su carrera para casarse son antiguas, las que dejan a su marido para retomar la carrera son ilusas y las que no quieren tener hijos son enfermas, anormales, falladas. Hay prejuicios para todo el mundo. Para las actrices, las amas de casa, las ascensoristas, las secretarias. Todas son víctimas de nuestras exigencias imposibles. No se salva ninguna. Ni siquiera las que tienen coronita.
 
 
 
Bestiaria. Revista Gataflora

creamfields 2007

img0021img0047img0055img0058img0064img0065img0067img0068img0069
 
¡Gracias por tu visita!
Please wait...
Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
You didn't enter anything. Please try again.
Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
Your parent has turned off comments.
Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
Complete the security check below to finish leaving your comment.
The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.
Ferwrote:

Desde algun lugar del mundo...

Buenos Aires se ve .. tan susceptible...

  No tenemos donde ir.. somos como un área desbastada

Nada.. nada personal...como veras compartimos la misma pasión..

Un duende de la Patagonia me paso tu dire....es el más mujeriego que conozco, pero formo su familia..

 

 

Oct. 9
Muy lindas todas tus fotos ! que bueno puedas captar esos momentos en un recuerdo para siempre. cuando haga tiempo y Arnet se digne a brindarme un servicio que realmente funcione !! voy a subir algunas fotos igual, aunque no son muchas pero igual. un Beso Pao, Feliz Fin de año y comienzo del próximo ! brindemos por estar aquí hoy !
Dec. 18
Photo 1 of 5
mis blogs favoritos

Paola

mi espacio